“Violencia institucional” y violaciones en la Marina

La recomendación 60/2022 de la CNDH documentó que una profesora de inglés fue acosada y objeto de abuso sexual por parte de personal de la Semar y que en lugar de proteger a la víctima, incurrió en omisiones, simulaciones y violaciones a otros derechos de la víctima…

La recomendación 60/2022 de la CNDH documentó que una profesora de inglés fue acosada y objeto de abuso sexual por parte de personal de la Semar en una de las instalaciones de la dependencia, y que ésta, en vez de proteger a la víctima y garantizar la no repetición de esos hechos, incurrió en omisiones, simulaciones y violaciones a otros derechos de la profesora, a quien le llegan continuamente amenazas de muerte. Para colmo, el expediente sobre uno de los ataques sigue atascado en la fiscalía capitalina.

CIUDAD DE MÈXICO (proceso).- El pasado 25 de marzo ocurrió un nuevo tropiezo en la carrera del almirante Rafael Ojeda Durán al frente de la Secretaría de Marina (Semar): la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió la recomendación 60/2022 por violaciones al derecho a una vida libre de violencia, a la privacidad y a la protección de datos personales que funcionarios de la dependencia cometieron contra una profesora de inglés, quien denunció el acoso y abuso sexual del que fue víctima a manos de un cabo hace casi cuatro años.

Desde entonces Claudia vive con estrés postraumático y otros problemas serios de salud física y mental; no tiene trabajo y está en desplazamiento forzado continuo por las amenazas que ella y su madre reciben en redes sociales con la advertencia de que la encontrarán “en una bolsa, degollada, destazada” si siguen con la denuncia.

En entrevista, la joven lamenta que las autoridades federales y de la Ciudad de México encargadas de prevenir la violencia contra la mujer sólo se pronuncien a favor de víctimas famosas y “a quienes no lo somos nos tratan con la punta del pie”.

Yo no tengo una vida desde lo que me hicieron –prosigue–, y con sus acciones se han encargado de recordarme que no voy a tenerla por denunciarlos, por ser valiente, por exponer al secretario Rafael Ojeda.” 

El caso de Claudia comenzó en mayo de 2018, cuando fue acosada por un alumno, de grado tercer maestre, del Centro de Estudios Superiores Navales (Cesnav) de la Ciudad de México, donde daba clases. Tras denunciarlo ante la Unidad de Promoción y Protección de los Derechos Humanos (Uprodehu) de la Semar, fue separado del grupo y del plantel.

Pocos días después otro alumno, un cabo-albañil, también la acosó dentro y fuera del plantel y por teléfono, pues las autoridades ordenaron crear un grupo de WhatsApp en la clase. Él le tomó fotografías y las difundió sin su consentimiento. Ella también lo denunció. Fue dado de baja del grupo y enviado de comisión a Sonora. La madrugada del 9 de junio de 2018, aun con sus maletas de viaje, el agresor –quien seguía activo en la Semar– fue a la casa de Claudia y la agredió física y sexualmente.

Ojeda Durán conoce bien el caso, pues la denuncia le llegó en septiembre de ese año, cuando era contralor general de la Secretaría; aunque entonces dijo que ésta “no era competente” para hacer la investigación y dio “por concluido” el caso. El 11 de diciembre siguiente el subsecretario de Derechos Humanos de Gobernación, Alejandro Encinas, le pidió atenderlo “con carácter de urgencia”. El almirante ya era titular de la Semar.

Por Sara Pantoja

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