Palabra de Nimbe


Por Nimbe Romero


Papantla.- Ayer comenzó a circular en redes sociales una campaña a favor de que abran de nuevo al público la Zona Arqueológica de El Tajín.

Llamó mi atención que los actores políticos usaron sus colores partidistas en los mensajes de exigencia para la apertura de El Tajin, usando la imagen de la Pirámide de los Nichos de fondo.


La realidad es que el sitio arqueológico lleva más de un año cerrado, pero nadie en ese año se preocupó de los artesanos, comerciantes y custodios.

Hasta estas campañas políticas lo agarran de bandera, y se quieren desgarrar las vestiduras por nuestra cultura y su gente.


Son tan oportunistas y falsos. Han recibido el bastón de mando, se purifican con los médicos tradicionales en sus arranques de campaña y mitines.

Pero sin los políticos, sin sus fotos, se han tenido que sostener las familias de El Tajín, todos estos meses sin turismo y sin ingresos.


Ayer hablaba con uno de los custodios, me dice: “las quejas de los artesanos, los prestadores de servicios, la comunidad y el propio turismo, es en nuestra contra, como si los custodios no quisiéramos que se abriera”, nada más lejos de la realidad.


Ellos como defensores del patrimonio arqueológico han tenido que doblar esfuerzos, pues sus compañeros mayores de 60 años, o con alguna enfermedad como diabetes e hipertensión, fueron enviados a casa por la pandemia, y aquellos que se quedaron, son aproximadamente la mitad, tienen que dar el mantenimiento a todo el sitio, es una enorme extensión, que no puede dejarse de trabajar.


Tiene que estar lista, para cuando la Secretaría de Cultura y el INAH, decidan abrir las puertas al público.
El sitio que es Patrimonio de la Humanidad, declarado por la UNESCO, es el segundo más visitado a nivel nacional. Además de un orgullo para todos los papantecos, también es una fuente de ingresos para prestadores de servicios, artesanos y comerciantes de la región. Sin embargo, molesta mucho la forma en que los políticos toman la bandera solo en tiempos electorales.


Es como el tema de las candidaturas indígenas, que no son indígenas, como el candidato de Morena, el famoso “Mijis”, que anda presentando documentos apócrifos, para que sea válida su candidatura a diputado plurinominal, como espacio “indígena”, hágame usted el favor mi estiamdo lector… ¡hay que tener tantita progenitora! ¿Qué le pasa a este sujeto?, que le da valor a restar la oportunidad a un aspirante que realmente defienda los intereses de nuestros pueblos indígenas, y los represente dignamente.


Igual, volviendo al tema, si fuera legítima y planeada la apertura de la Zona Arqueológica, pensando en todos los que están siendo perjudicados, pero además con una estrategia definida, como la no apertura del museo, que los grupos guiados no sean mayores de 10 personas, en fin, con soluciones, no solo sentirnos “activistas” del patrimonio cultural, en época electoral.

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